Santo y seña de la educación salesiana es procurar que los chicos lleguen a ser «buenos cristianos y honrados ciudadanos», binomio que expresa la integridad de la educación que ofrecemos a los nuestros alumnos. No se trata solo de aprender contenidos académicos, sino desarrollar todas las dimensiones del ser humano: intelectual, social, de compromiso ético…
Tal orientación han tenido algunas de las últimas intervenciones que se han llevado a cabo en 4.º curso de Educación Primaria.

Acampada en El Garañón

Para muchos era la primera vez en su vida que dormían fuera de casa. Pero la ilusión y los nervios podían a la inquietud por la breve separación. Así lo vivieron muchos de los alumnos que participan en la tradicional acampada de final de curso.
El jueves 6 de junio, tras los Buenos Días, las guaguas ponían rumbo al corazón de la isla. Destino: el campamento El Garañón, en el paraje conocido como Llanos de la Paz, de Tejeda. Las mochilas estaban cargadas de ropa, el corazón lo estaba de ganas de disfrutar de estos dos días de convivencia con los amigos de clase, en un entorno natural privilegiado. «En este tipo de actividades se ven nacer vínculos de amistad, se genera tolerancia y respeto de unos con otros, aumenta la autoestima, se desarrolla la autonomía de los chicos. Pero, sobre todo, se convive», afirmaba Kevin Figueras, uno de los tutores, a punto de marchar hacia Tejeda.
Y así ha sido: durante dos días en los que no ha habido ni un minuto para respirar, los alumnos han compartido juegos, deportes, risas, comidas y actividades, ¡y cabañas de madera! Siempre acompañados por los padres colaboradores, por sus propios profesores y por los monitores de la empresa organizadora.
Al regreso, con algo de cansancio por el derroche de energía y muy contentos por la experiencia, todos querían contar y compartir con la familia y los amigos todo lo vivido, junto a las miles de fotos que se han hecho. Los móviles, que un año más han sido el regalo estrella de las primeras comuniones, sin duda han tenido un buen estreno en El Garañón.

Comprometidos con los últimos

Los mismos alumnos que han disfrutado de la naturaleza y de la sana amistad en los altos de Gran Canaria, al bajar a la ciudad han vuelto a tomar contacto –a su medida– con la realidad. Y, con la ayuda de sus educadores, han podido seguir desarrollando también la faceta del compromiso humano y cristiano con los más vulnerables, con los últimos.
Así, dentro de la campaña «Primero, los últimos», el tercer trimestre ha querido dar el último paso e invitar a los alumnos a crecer en el compromiso. Todos los alumnos del centro, de ordinario en las tutorías, han desarrollado esta tercera fase de la campaña. Sin embargo, en 4.º Ed. Primaria las actividades han quedado enmarcadas en el área de EmoCrea (Educación Emocional y de la Creatividad). Así, con el fin de «promover y motivar actitudes de participación activa hacia la transformación social», se pidió a los alumnos de este nivel educativo que eligieran una imagen, organizados en grupos de trabajo cooperativo. Seguidamente debían representarla a modo de collage, fotografía, o mural, y presentar a sus compañeros el significado que para ellos tenía.
«La campaña “Primero los últimos” ha supuesto un impulso grande a la sensibilización de todos los miembros de la comunidad educativo-pastoral hacia los problemas que tenemos más a mano, y a la visibilización de tantas y tantas acciones que a diario se realizan a favor de los últimos. Esta labor no es exclusiva de los cursos mayores, sino que debe ir inculcándose desde las primeras etapas del proceso educativo», valoraba el coordinador de Pastoral Escolar en Educación Primaria, José Juan Díaz.

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